
STAR y la resurreción del shoegazer
STAR
Devastator
STAR, banda originaria de Chicago, EE.UU., nos presenta su álbum debut, Devastator (Lovely Rebel Records, 2007) en un momento que parece ser propicio para que su trabajo pueda ser apreciado. Ahora que los ciclos del retro han traído de vuelta los sonidos shoegazer de inicios de los noventa y que existe un renovado interés en el trabajo de bandas clásicas de este género como My Bloody Valentine y Drop Nineteens.
Devastator es un disco de 13 cortes que, salvo una excepción, no rebasan los 3 minutos de duración (lo cual emparenta este trabajo de manera tangencial con la brevedad y contundencia del punk) y que combina de manera sutil las capas de guitarras distorsionadas e impalpables de Scott Cortéz con los ritmos programados, duros y bailables de Theodore Beck y la voz a veces tímida y susurrante, a veces enérgica y cargada de odio de Shannon Roberts.
Escuchar Devastator es una experiencia ambigua, una experiencia más sensorial que musical: en un momento te sientes envuelto por los dulces sonidos vocales y en el siguiente te sientes amedrentado por sus explosiones sónicas que se asemejan más al ruido de un misil balístico intercontinental despegando que al de una melodía clásica de guitarra.
El disco abre con “Pure Gold Reason”, pieza que nos tiende una trampa con unos breves acordes introductorios que rápidamente dan paso a un ritmo macizo y bailable y a un ataque de varias capas de guitarra distorsionada. Haciendo a un lado la referencia budista del título, Shannon Roberts, quién además de cantar es la encargada de escribir todos los temas, se muestra enérgica contra el fantasmagórico recipiente de sus reclamos: "I have never been more unimpressed/ You really tought you could sit there/ And woo me like that?"
“Exploding Order”, el siguiente corte, comienza de manera tranquila, como la calma que anticipa a una tormenta, con unos tracks de guitarra sampleados de manera inversa y que sirven de preámbulo a un tema cuya letra que menciona vacunas, descuartizamientos e intentos de salvar al mundo y que fluctúa entre una temática apocalíptica y una sensibilidad cyberpunk.
En “Jailor”, los susurros pasivo-agresivos y difíciles (debido a la tradición shoegazer de mezclar los vocales por debajo de los instrumentos) de descifrar de la vocalista se vuelven aún más específicos: "This is what you get for being such a/ Prick (...)/ You'd never think so much hate / Could come out of such a pretty face".
Otros temas destacables son “Bad Attention” y “Liars in Love”, pero Devastator es un disco como los que ya no se hacen y en donde no existen temas de simple relleno. El mayor mérito de STAR es el de no haber esperado el apoyo de ninguna disquera y haberse dado a la tarea de editar el disco por su propia cuenta, en su propio sello y en un paquete que incluye el valor agregado de un pin y una calcomanía. Esto deja entrever un futuro no muy lejano de la música en donde las industria disquera cambiará radicalmente o desaparecerá y en donde el artista y el escucha tendrán una relación más directa, casi íntima.
Por el momento el disco puede ser adquirido únicamente en Internet en la página del grupo (www.myspace.com/lovelyrebelrecords), donde así mismo pueden ser escuchados varios de sus cortes.
Devastator ha sentado un estándar muy alto en esta segunda época de la música shoegazer. Cabe preguntarse con que argumentos musicales responderán otras bandas relacionadas con este género como Autolux, Asobi Seksu o incluso, Ladytron. Sin duda, esta es una excelent
época para los amantes del pop ruidoso y melódico. Voy por palomitas.
Labels: chingue su madre el Badbit, reescritura, STAR
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on Wednesday, June 13, 2007 at 11:42 AM.
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